Seguridad

Qué protege esto y qué no, dicho de frente. Una llave de Riverz toca datos de tus clientes reales.

La llave lleva tu cuenta adentro

Cada llave está atada a una cuenta. Si un agente manda un workspace_id distinto, la llamada se rechaza — no se ignora en silencio, porque un agente que cree estar operando sobre otra cuenta tiene que enterarse de que no.

La herramienta que lista cuentas devuelve sólo la tuya. Las que hablan de la plataforma y no de una cuenta no están disponibles con una llave de comercio, ni escondiéndolas ni llamándolas por nombre.

Guardamos un hash, no tu llave

El valor se muestra una vez, al crearla. Después vive un SHA-256 en la base. Si alguien se llevara una copia de nuestra base, no se llevaría llaves usables — y nosotros tampoco podemos volver a mostrártela.

Solo lectura por defecto

Una llave que puede escribirle a un cliente y una que sólo contesta preguntas no valen lo mismo si se filtran. Por eso al crear una, el valor por defecto es sólo lectura: escribir se pide a propósito.

Lo irreversible pide confirmación

Mandarle un mensaje a una persona no se ejecuta en la primera llamada: devuelve qué haría y espera un token firmado junto con los argumentos. Cambiar el texto después de que alguien lo aprobó invalida ese token.

Ojo con qué protege: la confirmación protege de un error, no de una llave filtrada. Contra eso sirve el alcance de sólo lectura y revocar.

Queda registrado todo

Cada llamada se anota — las lecturas también. Sobre datos de personas, saber quién miró qué es parte de la respuesta. Lo ves en Ajustes → Agentes (MCP).

Lo que NO se guarda en ese registro: el teléfono de un contacto o el texto de un mensaje. Se anota qué campos se usaron, no su contenido.

Límites

  • 60 llamadas por minuto y por llave.
  • Diez llaves vivas por cuenta.
  • Los tokens de OAuth vencen en una hora; se renuevan con el refresh.

Si perdés una llave

Revocala desde Ajustes → Agentes (MCP). Es inmediato. Revocar no borra el registro de lo que hizo: una llave que se usó tiene que seguir explicando lo que dejó.